El masaje tántrico actúa sobre el estrés por dos vías: la primera media hora suelta la tensión física acumulada en cuello, trapecios, lumbares y pelvis; la segunda enseña a respirar con el vientre con la energía alta, lo que baja el sistema nervioso de una forma que el masaje relajante convencional, al no trabajar la excitación, no alcanza. El efecto más citado es dormir profundamente esa noche.
La tensión está en el cuerpo; el insomnio, en el sistema nervioso
Un buen masaje relajante quita la tensión muscular y a veces basta. Pero el insomnio por estrés no es muscular: es un sistema nervioso que no sabe bajar. La segunda mitad de la sesión, la del lingam o yoni, es en la práctica un entrenamiento de eso: sostener una excitación alta respirando lento. Cuando el cuerpo aprende a hacerlo con la energía arriba, aprende a hacerlo de noche.
Qué sesión reservar
Lo que no es
No es tratamiento médico. Si el insomnio lleva meses o hay ansiedad o depresión, lo primero es un profesional sanitario; la sesión puede acompañar, nunca sustituir. Lo digo con claridad en las pautas.
Un consejo práctico
Reserva la sesión al final de la jornada y no vuelvas a mirar el móvil hasta el día siguiente. Pasea diez minutos antes de coger el metro. La noche hace el resto.




